Protegido: “Arte digital y expresion interactiva” por Dr. Edgar Gomez Cruz.

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LA WEB ESTÁ MUERTA

LA WEB ESTÁ MUERTA
“Te despiertas y chequeas en tu cama tu correo electrónico en tu Ipad -que es un app. Durante el desayuno exploras tu Facebook, Twitter, y The New York Times – tres aplicaciones más. En el camino a la oficina, escuchas un podcast en tu smartphone. Otra aplicación. En el trabajo, te mueves por RSS feeds en un lector y tienes Skype y conversaciones de mensajería instantánea. Más aplicaciones. Al final del día, llegas a casa, haces la cena, mientras que escuchas Pandora, juegas algunos juegos en Xbox Live, y programas una película en los servicios de streaming de Netflix.

 

Te has pasado el día en Internet – pero no en la Web. Y tú no estás solo.” (The Web is Dead. Long Live the Internet, Chris Anderson).

Comienza el artículo diciendo lo siguiente, escrito por Chris Anderson:

En los últimos años, uno de los cambios más importantes en el mundo digital está siendo el movimiento de una Web abierta a plataformas semicerradas que utilizan Internet para transportar datos, pero no el navegador para mostrarlos. Esto es consecuencia principalmente del modelo iPhone y es un mundo que Google no puede rastrear, donde HTML no manda. Y es el mundo que los consumidores están escogiendo más y más, no porque rechacen la idea de la Web, pero porque estas plataformas dedicadas normalmente funcionan mejor o se ajustan mejor a sus vidas. El hecho de que sea más fácil para las empresas ganar dinero con estas plataformas viene a cimentar todavía más esta tendencia. Consumidores y productores están de acuerdo: la Web no es la culminación de la revolución digital.

Cómo Sobrevivir a una Invasión Zombi

“El miedo es una de las emociones más antiguas y poderosas de la humanidad, y el miedo más antiguo y poderoso es el temor a lo desconocido”.

HP Lovecraft . “El horror en la literatura”.

Zombi, es una palabra acuñada de la grafía inglesa Zombie, que hace referencia a personas que han muerto y que resucitan por medios mágicos como el vudú o por medio de una infección en la sangre provocada por otro ser infectado. Es un “muerto viviente” ajeno a su voluntad y razón, esclavizado y que responde a actos instintivos de sobrevivencia.

Pero ante todo, un zombi, es también un humano, una persona de carne y hueso que tiene familia y nexos sociales, pero que es visto por el resto de la humanidad como el OTRO, el DISTINTO.

La figura del zombi es la de un ser ficticio que aparece en nuestro imaginario colectivo en diversos medios como películas, series de televisión, videojuegos, cómics, novelas, sitios web, móviles, flash-mobs, web-episodies, etc. y que ha logrado rebasar a otras figuras leyendas de este imaginario como hombres lobo o vampiros, llegando a ser más popular en los últimos años, se podría decir que el “ser zombi esta IN”, un ejemplo de esto son los llamados zombiewalk cada vez mas comunes en las noches de Halloween, donde cientos de personas salen a las calles vestidas como zombis para saciar su sed de sangre, para sacar sus instintos carnales y devorar a todo aquel que se interpone en su camino.

Quizás el éxito de la figura zombi en los últimos 5 años se debe a que cada vez hay mas “zombis reales” entre nosotros y curiosamente, casi todas las narrativas entorno al tema zombi comienzan de la misma manera, con un despertar abrupto y desagradable, con una sensación de vacío y de soledad; Así como Jim en 28 Days Later (Danny Boyle, 2002) o como Rick, personaje central del comic The Walking Dead creado por Robert Kirkman y Tony Moore en 2003, y popularizado en la serie de televisión en el año 2010, todos los protagonistas comienzan su historia sin saber que pasa a su alrededor, la historia comienza con el Fin del mundo, con un apocalipsis de la vida tal como la conocen y donde cada vez hay mas y mas seres infectados a su alrededor sin que nada puedan hacer.

Esto mismo le ha sucedido durante décadas a la humanidad, cuando la transformación tecnológica los alcanza, cuando los nuevos medios se presentan en su ecosistema sin que sepan que hacer. Su despertar a un “nuevo mundo” los sacude e intentan huir de estos cambios lo más rápido posible.

Marshall McLuhan, Profesor de literatura inglesa, crítica literaria y teoría de la comunicación; reconocido como uno de los fundadores de los estudios sobre los medios, y considerado como uno de los grandes visionarios de la presente y futura sociedad de la información, menciona en su libro “La Galaxia Gutenberg” lo siguiente:

“Si se introduce una tecnología, sea desde dentro o desde fuera, en una cultura, y da nueva importancia o ascendencia a uno u otro de nuestros sentidos, el equilibrio o proporción entre todos ellos queda alterado.”

El proceso de cambio con las nuevas tecnologías ha roto, desde siempre,  los esquemas de las sociedades en su forma de actuar e interrelacionarse.

En la Metáfora Zombi, un Nativo Digital es un ser infectado para la sociedad, es el OTRO, al cual un “Analfabeta Digital” le teme, ya que es el que pose la información, y en algunos casos, el conocimiento, por lo que es una amenaza para el mundo tranquilo y dominado de su antecesor NO INFECTADO. En este imaginario colectivo, este apocalipsis puede verse no como el fin, sino como el comienzo de una nueva era, de una nueva civilización, donde para renacer a la nueva ACTITUD 2.0 algunos tienen que quedar en el camino.

Los zombis de hoy, los reales, con los que convivimos día con día, son pertenecientes a una sociedad dependiente de los “Límites del Control” y de las tecnologías de información, son seres aislados al mundo, donde “viven”, “deambulan”, “actúan pensando y razonando de una forma distinta a como lo hacen los No infectados, los que viven inmersos en el METABOLISMO LENTO; estos zombis modernos han sido infectados desde hace aproximadamente 10 años por diversos virus, transformando su estructura cerebral y su forma de procesar datos y almacenarlos, aquellos que han sido infectados por el virus denominado google, han modificado su forma de utilizar su memoria, han perdido la capacidad de recordar datos de la misma manera que lo hacían sus padres.

Los cerebros de los nativos digitales procesan la información de forma transaccional por el uso de Google, los estudios relacionados con la neuroanatomía y la neurofisiología en los adultos, muestran como el uso la memoria es mas de tipo transaccional y menos memoria final, es decir, antes del internet, toda la información que necesitamos la guardábamos en la memoria fáctica, reteníamos información, hoy no es necesario ya que todo lo que necesitamos lo buscamos en internet.

El 14 de julio del 2011, la psicóloga Betsy Sparrow, investigadora de la Universidad de Columbia, publicó un estudio donde muestra como el auge de los buscadores de Internet como Google han cambiado la forma en que nuestro cerebro recuerda la información.

Sparrow explica como desde el advenimiento de los motores de búsqueda, estamos reorganizando la manera en que recordamos las cosas, nuestros cerebros dependen de Internet para memorizar en la misma forma que se basan en la memoria de un amigo, familiar o compañero de trabajo. Recordamos menos información porque sabemos donde la podemos encontrar.

La investigación revela que las personas que están involucradas con internet, se olvidan de las cosas que están seguras que podrán encontrar en los buscadores. Son más propensas a recordar cosas que no están disponibles online. Y son capaces de recordar mejor dónde encontrar algo en Internet de lo que son capaces para recordar la información en sí.1

Retomando la metáfora zombi encontramos como los nativos digitales se preocupan menos por los hechos y mas por la comprensión, sin embargo, luchan día con día con los No infectados, los que no encajan en el nuevo mundo, casi siempre profesores escolares de todos los niveles educativos, en algunos casos directores de empresas importantes de manufacturas o procesos mecánicos, médicos o líderes de opinión, aferrados a seguir procesos centrados en la memorización y en la repetición de datos “inservibles” para los nuevos seres que aprenden de modos distintos, por secciones, por “layers”, quitando y poniendo datos según lo necesitan.

El “Virus Google” se ha convertido en lo que los psicólogos llaman -Transactive Memory- Recuerdos que son externos a nosotros, pero que sabemos cuándo y cómo tener acceso a ellos.